miércoles, 3 de abril de 2013

Álbum y bitácora de un hermoso viaje de tres días

SEVILLA

Astronómicamente, la primavera comienza con el equinoccio que sucede entre el 20 y el 21 de Marzo en el hemisferio norte. Es decir, que mientras sucedía el milagro estival, algunos preparábamos ya el equipaje para viajar rumbo al sur, rumbo a Andalucía. Ismael Serrano lo anunciaba en Twitter citando a Mario Benedetti: “Mañana marchamos al sur. Allá, cerca de las raíces, aprovechando el sol y también sus eclipses. A Sevilla... “, en otro ampliaría la información de la gira: “Mañana marchamos al sur. Pasamos tres días por Andalucía de conciertos: Sevilla, Córdoba y Cádiz”. 

Nuestro amigo Jaime (@jaumejaime1) celebraba ya la mañana del jueves 21 la llegada de Ismael y colgaba en su muro de Facebook el video de la invitación que me brindó Ismael dos años atrás en el Teatro Lope de Vega de Sevilla, ya entonces cantamos “Tu risa en la Alameda”.  Larisa el día antes a nuestro viaje me preguntaba si estaría en este concierto en Sevilla. Aunque me habría gustado confirmárselo, no quise desvelar ninguna de las sorpresas previstas.
Hace 2 años en el Lope de Vega de Sevilla.

El jueves 21 de marzo mi hija Ana y yo madrugamos mucho. Cogimos la A-5 y paramos como casi siempre en Trujillo, el sexto municipio más poblado de la provincia de Cáceres, allí hay una cafetería y una churrería muy acogedoras en la calle principal del pueblo. Aunque el desayuno fue muy light porque mi pequeña aún se reponía de una pequeña gastroenteritis. Así que seguimos viaje, nos adentramos en Badajoz y eché mano del primero de los tres CD que compone el último trabajo de Pablo Guerrero “Lobos sin dueño”. Qué mejor banda sonora que esa para cruzar esas tierras. (Tengo que pendiente un viaje al pueblo natal de Pablo, Esparragosa de Lares, y ésta es la mejor época).
Llegamos a casa. Llegando por la ruta de la plata y al entrar a la ciudad de Sevilla siempre nos abraza el puente del Alamillo (ahora repleto de grafitis), siempre lo identifico con el video clip “Teoría del caos, y el frío que pasé rodándolo. No lo puedo evitar. 

Os diré que la aventura comenzó desde bien pronto. Estábamos yendo a recoger a mi madre a la salida del trabajo, mi padre, mi hija y yo en el coche, cuando llamó Ismael y en modo manos libres me confirmó que ya estaba en la ciudad. Su hotel se encontraba cerca de Fibes, donde actuaba esa noche, pero lejos del centro. Así que les recogí a él y a Belén (Paraisos Desiertos) para hacer un viaje hasta el barrio de Nervión. Salimos a la superficie desde el Parking del Centro Comercial Nervión Plaza y la primavera hacía gala de sus colores y su luz. Ismael acerca su teléfono a un naranjo y hace una fotografía que twittea: “Ya estamos en Sevilla. Olor a azahar. “   
Almorzamos en El rincón de la Esperanza, porque una vez me llevó mi amiga Rosa Jurado, y se come muy bien de tapeo o de raciones. Os lo recomiendo. Está en una de las calles perpendiculares a Luis de Morales. Si vais tenéis que pedir el flamenquín de melva o la morcilla. Es interesante cómo puede derivar una conversación que empieza hablando de los hoteles del extrarradio para terminar después hablando sobre la trágica muerte del líder de INXS, Michael Hutchence – “Es que a ti te molan mucho los 80”- Dice Ismael, y sí, me gustan y crecí escuchando los discos de este grupazo australiano, en los discos “Kick” y “X” se encuentran sus mejores canciones: “Need you tonight”, “New sensation”, “Never tear us apart”, “Mistify”, “Suicide blonde”, “Dissapear”,…. El 22 de noviembre de 1997, encontraron en la habitación 525 del Hotel Ritz Carlton de Sydney el cadáver de Michael Hutchence, líder de INXS, las fuentes oficiales afirman que se ahorcó con su cinturón. Terrible.

Igual que hablar de comida provoca las ganas de comer. Hablar de INXS me hizo querer recordar sus canciones mientras esperaba a Ismael y a Belén para ir a la prueba de sonido en el nuevo Auditorio Fibes de Sevilla. Hasta entonces no había estado en este nuevo auditorio y sí, es cierto que es algo frío, quizá por la amplitud del espacio, parece ser que es el auditorio más grande de España y que costó 120 millones de €. Casi na. El hecho de que el arquitecto haya utilizado el aluminio como material principal provoca ese efecto frío o poco acogedor. En cualquier caso el sitio es impresionante.  

Allí en el escenario ya nos esperaban Jacob Sureda y Javier Bergia, a quien creo que no veía desde el estreno y presentación del Villancico #hayunaluz en la SGAE el pasado mes de diciembre.

Beto Garmendia, amigo y backliner de Ismael también nos recibía, sonriente y ocupado con el montaje y la preparación del escenario. Jacob había preparado las partituras de “Tu risa en la Alameda” esa misma mañana, y cuando ellos terminaron la prueba, ensayamos todos juntos la canción.  

Ismael y Jacob (derecha) en plena prueba de sonido en Sevilla, momentos previos al concierto
Vista lateral del escenario de Fibes entre bambalinas

Ensayando "Tu risa en la Alameda" en la prueba
Ismael comenta con Jacob cómo hacer la canción.



Las dependencias de Fibes son enormes, largos pasillos, ascensores, accesos amplios… Y el comienzo del concierto no se hizo esperar. Dimos buena cuenta del Catering momentos antes de ese comienzo: bocadillos, fruta, embutidos, bebidas, y la empresa ha tenido a bien dejar algunos pestiños (dulces típicos de la Semana Santa) y Cortadillos de Inés Rosales. Un detallazo.

Belén e Ismael me avisan que saldré como a mitad de concierto después de la canción “Cien días” y me dan una tarjeta de Backstage de invitado que yo después olvidaría quitarme al salir al escenario. Los nervios. Pasé la mayor parte del concierto agazapado entre bambalinas, observando en la penumbra cómo se desarrolla el concierto. Ismael abre el recital con “Habrá que someter a Referéndum” y “Despierta” dos de los mejores baluartes del disco que ha venido a presentar a Sevilla: “Todo empieza y todo acaba en ti”.

Cuando llega el momento Ismael me presenta, se reconoce como un “amigo demandante”, porque cada vez que viene a Sevilla le llevo a comer y a conocer nuevos sitios estupendos. “Es un placer de nuevo, como en anteriores ocasiones, compartir escenario con un cantautor sevillano, que además es como de mi familia y al que admiro y quiero mucho, no sólo porque escribe canciones muy bonitas, sino porque es un tipo de una gran integridad, en definitiva, una gran persona… “, Ismael se deshizo en elogios y en halagos que tardaré muchos años en terminar de agradecer. Estas presentaciones se intensificarían aún más en Córdoba y en Cádiz. Y yo que quería salir tranquilo, entero, y con pocos nervios, evidentemente esto hizo que me emocionara mucho y fracasara en el intento de calmarme. 

Cuando salí le pedí a Jacob que dinamizara mi presentación al piano, quizá para relajar mi tensión, y porque sabe hacer eso tan hermoso de acompañar al piano cada frase con elegancia y ternura. Me encanta. “Ya que hace dos años en el Lope de Vega no dije ni una palabra porque estaba nervioso, entendéis que esté nervioso… Siguiendo los consejos de un seguidor de Ismael que se llama Jaime, me he dicho, pues este año voy a hablar… “(Luego Jaime, apuntaría en Twitter que era fiel seguidor de ambos. Gracias Jaime) “Y bueno, quiero pedirle disculpas a Larisa, que está por aquí y le dije que no iba a venir para no desmontar la sorpresa, a Evelin que lleva en su tripa a un futuro niño o niña… Y ya está oyendo y creciendo con las canciones de Ismael”- A lo que Ismael apuntó con ternura: “Qué responsabilidad por dios…”. Bromeamos sobre “un tiempo que ya pasó como el instituto” que era La Carbonería… “La canción de autor sevillana, hay ahora excelentes cantautores sevillanos emergentes, y ese fenómeno que albergó la Carbonería lo puedes encontrar ahora en La Estación…”. Me gustó saber poco después que entre el público se encontraba Lucía Sócam que es una de las cantautoras de las que hablaba sobre el escenario. 

El momento de la actuación en Fibes, Sevilla.
Esa invitación que sucedió sobre el escenario de Fibes la puedes encontrar en YouTube, mi amigo Juan Carlos nos grababa desde la cuarta fila del auditorio, aunque la canción no está entera. Sobre ese día se escribiría en el Foro de Ismael Serrano que fue una noche espectacular.
Para mí la noche fue maravillosa. Estar en mi ciudad. Compartir otro concierto con Ismael en Sevilla. Todo fue un auténtico regalo.

Salí a saludar a los amigos que habían venido, me crucé con Carlos con quien me fotografié y en la mesa de los discos me encontré con Larisa y con Jaime, y nos fundimos en un abrazo. Evelin se me escapó. Y no pude darle la enhorabuena por su embarazo en persona.
Con Carlos Lechuga a la salida del concierto en Fibes.

La noche de celebración culminó en un mejicano al que acudía en mis tiempos de Carbonería, sabiendo que abre hasta el amanecer como aquella película de Robert Rodríguez, y como en la canción de Sabina, “Pacto entre caballeros” devolví intactos a Ismael, Jacob y Belén en el Hotel citándonos para la cita del día siguiente: Córdoba, en el Gran Teatro.

En literatura, la primavera representa la juventud. Nosotros volvimos a sentirnos jóvenes. Jóvenes en el comienzo de esta primavera, en el comienzo de este viaje, Kavafis recuerda magistralmente en Ítaca que lo importante no siempre es llegar, sino lo que se aprende en el viaje, lo que descubrimos de nosotros mismos y de los demás. Los lugares que visitamos y los dragones a los que nos enfrentamos.

CÓRDOBA 

Ismael anunciaba la mañana del viernes 22 en Twitter: “Llegamos a Córdoba, "que privilegia el cielo y dora el día", aunque el cielo tiene más de plata que de oro. Llueve. Qué bueno regresar.”

Y es cierto que el día amaneció lloviendo a cántaros en Sevilla. Yo quería apurar la mañana desde bien temprano con mi hija a Ana hasta entrada la tarde que no iniciaría mi viaje hasta Córdoba. He de decir que me sentó muy mal que en Córdoba, al igual que en Madrid, hubieran instaurado las zonas azules de los parquímetros y a precios astronómicos. No por estar más al sur es más barato. Para nada. Y tuve que volver a poner un segundo ticket para que no me multasen en plena prueba de sonido. Ésta es la única crítica que le dedico al Excelentísimo Ayuntamiento de Córdoba. Además,de camino por la A-4 me cayó la del pulpo. Esta vez vine escuchando Love of Lesbian, la canción Belice casi en bucle, tres o cuatro veces.

Dejé las cosas en mi hotel que daba a la Plaza de las Tendillas y a unas vistas tenebrosas del edificio de enfrente, en restauración. Parecía que de pronto iba a encontrarme con alguna aparición… La chica de la curva alojada en la torreta del edificio.

Llegué antes que Ismael a la prueba de sonido. Allí ya estaba Beto con el que me pasé un rato muy agradable charlando en la entrada del teatro mientras que veíamos caer una buena tromba de agua. Nos hicimos esta foto.
Con Beto Garmendia, en la puerta del Gran Teatro, Córdoba. 

El Gran Teatro de Córdoba es precioso, se remonta al año 1873, estuvo a punto de ser demolido, sin embargo en el año 82, se aprobó la restauración, mantiene su estructura original de teatro a la italiana, el aforo es de casi 950 localidades. Ismael lo llenó esa noche y la gente se distribuyó por el  patio de butacas, plateas, palco, anfiteatro y paraíso.

La vista del Gran Teatro desde el propio escenario es impresionante. Beto como ya es costumbre nos hizo algunas fotos durante la prueba de sonido junto a Jacob Sureda y Roberto Visús siempre en los controles técnicos.
Durante la prueba en el Gran Teatro, Córdoba. 

Esperando en el camerino del Gran Teatro
Para mí el concierto del viernes fue el mejor de los tres, quizá fue el más cálido y en el que hubo una mayor conexión entre Ismael y el público. Además, él inició un diálogo muy divertido con algunos de los asistentes, y este "tú a tú" hizo cómplice al resto de los espectadores. Me conecté durante prácticamente todo el concierto la caja con los auriculares que Beto me había dado para oír la música desde el escenario y me divertí muchísimo. Un chico argentino residente en Córdoba le da un sobre a Ismael porque ha hecho una promesa, Ismael le dice: “Vale, pero que sepas que ahora mismo no está muy bien visto esto de aceptar sobres”. El público ríe. Rocío, una seguidora de Ismael del pueblo de La Rambla, graba nuestra actuación juntos desde las primeras filas. Poco antes, Ismael ha mantenido otro diálogo interactivo con ella sobre el uso de las redes sociales.

Cuando soy invitado ya a subir al escenario del Gran Teatro por Ismael, nuevamente entre elogios, muy cariñoso, y presentándome como un hermano...  Salgo con la curiosidad de saber quién es Rocío la chica de Twitter, y para mí es inevitable mandar un saludo a Chari Cobo (ella ya se adelantaba desde la primera fila del patio de butacas a saludarme), Chari es una de esas personas maravillosas con las que me he cruzado en mi andadura de conciertos en esa ciudad a lo largo de estos últimos años. Al igual que Miguel CoboRafa Tamajón o Javi Nervio… Porque para mí Córdoba es también Sole, una mujer que de niña conoció al poeta Vicente Núñez, es la poesía de José Luis Rey y por supuesto, es mi amistad con el poeta Joaquín Pérez Azaústre – “A quien tenéis la suerte de albergar en vuestra ciudad y que hace unos años me presentó Ismael”.

Estas fueron algunas de las reseñas que se publicaron ese día en Córdoba, en el Diario 20 minutos y en El Diario Córdoba.  

Ismael llegó a hacer hasta tres bises en Córdoba, y la ciudad fue esa noche uno de los lugares donde había sido feliz, como reza la canción de Sabina, y uno no debe jamás de volver.

Al finalizar el concierto Ismael me presentó a Bagheera, un seguidor que ha trabajado con él en una de las canciones que estarán dentro de la reedición de “Todo empieza y todo acaba en ti” que estrenará a mediados de este mes de abril.

En definitiva, el concierto fue muy bonito y el público quedó encandilado con la buena química, el repertorio escogido y las energías positivas que desprendían Jacob e Ismael en el recital cordobés. 

Un momento de mi intervención en el concierto del Gran Teatro




Foto después del concierto con Néstor Lombardi, representante y road manager de Ismael.
A la salida me crucé con mucha gente que se acercó a felicitarme y a saludarme cariñosamente. Pude darle un beso en persona a Chari Cobo que siempre ha tenido detalles conmigo y con mi hija Ana, y jamás de los jamases se ha perdido un concierto mío en Córdoba.

Después de una firma de autógrafos y fotografías con los seguidores a la salida del Gran Teatro nos fuimos a cenar y después de la cena a festejar por algunos de los locales de Córdoba, nos habían recomendado visitar el “Long rock” y el “Automático”, éste último nos gustó bastante más y conseguí que el disc jockey pusiera “El club de fans de John Boy”.

La noche acabó con muy buen sabor de boca. Y al día siguiente nos quedaba la tercera y última cita: Cádiz. En principio, mi idea era la de volverme nada más terminar la actuación, pero Ismael insistió en que me quedara.

CÁDIZ

“Día propicio para buscar el calor de otros cuerpos y de nuevas viejas canciones. Nos vemos en el Falla. Llegamos a Cádiz y diluvia.”- Nos anunciaba Ismael en Twitter.

El tercer día pisé las tres ciudades: desayuno en Córdoba, Almuerzo en Sevilla y concierto y cena en Cádiz.  Hay un bar estupendo en Córdoba que se llama “Delorean”, por razones evidentes, fue ahí donde me paré a desayunar. Colgué esta foto en mi Facebook mi amigo Rafa Tamajón me contó lo siguiente: “Durante unos años el Delorean había sido uno de mis bares de tapas preferidos del centro, mientras lo regentaban unos amigos, ahora que lo han traspasado apenas lo piso. Mucha variedad de tapas, buenas y bien despachadas…”.
Detalle de una de las paredes del Delorean, Córdoba.
Un Delorean que vuela...
Con la resaca física y emocional emprendí viaje a Sevilla. De nuevo para estar con mi pequeña, descansar un poco, y más tarde retomar el viaje camino a Cádiz. La vuelta a casa y el viaje a Cádiz también fueron intensos y lluviosos. De hecho, tuve que aparcar el coche en la Avenida Principal de Cádiz y coger un taxi hasta el hotel donde habíamos quedado para ir desde allí al Teatro Manuel de Falla. Menuda tarde de perros que hacía. El cielo encapotado, muy cerrado y oscuro, disparando unas enormes y frías gotas de lluvia.

La reciente versión del Gran Teatro Falla se inauguró en 1910, aunque su versión en madera se terminó de construir en el año 1871. Hasta 1926 se llamó Gran Teatro, después pasó a llamarse Manuel de Falla en honor a su hijo predilecto. Fue restaurado en 1984. Es un teatro que impone muchísimo respeto, la fachada es de estilo neo mudéjar y el teatro tiene una capacidad para más 1.200 espectadores. Y sobre todo es conocido en Andalucía, es histórico, porque es el lugar donde se celebra el Concurso del Carnaval de Cádiz.

Al llegar al Teatro todos juntos, Ismael, Belén y yo, nos encontramos con Manuel y Helena (¡Una pareja que estuvo en uno de mis conciertos en el Salón!), habían venido nada más y nada menos que desde Valdepeñas para ver a Ismael con su familia. Ismael les saludó cariñoso.

Me entró un hormigueo especial cuando vi por dentro el Teatro Manuel de Falla. Es distinto. Si el Gran Teatro de Córdoba tiene un estilo a la italiana, el Gran Teatro conserva un estilo más francés. En la parte central del techo hay pintada una alegoría de El Paraíso, a diferencia del Gran Teatro de Córdoba que tenía una enorme lámpara de cristal.

La prueba de sonido fue más distendida que los días anteriores. Más tranquila. Había tiempo hasta la apertura de puertas del teatro. Tomé algunas fotos. Charlamos Jacob, Ismael y yo en el escenario, Beto volvió a hacernos fotos y aproveché para hacerme una última instantánea con Belén en el borde del escenario. El Teatro Manuel de Falla tiene un foso para la orquesta que separa en distancia el escenario del público. Esa distancia se hace patente y real a la hora de cantar. Era consciente de que ese día tenía un sabor a despedida y concluía este hermoso viaje y las generosas invitaciones de Ismael sobre sus escenarios por Andalucía.

Charlamos en la prueba de sonido del Manuel de Falla, Cádiz.

Más imágenes de los ensayos durante la prueba.




Llegó el momento. Otra vez, Ismael me invitaba a salir en mitad de su concierto. ¡Cómo no! Este último día los nervios, la emoción quizás, pudieron conmigo. Cuando salí, como siempre –“Qué cumplido eres”, me decía, Ismael, recordaba amigos y lugares de Cádiz: el Café de Levante, el Café Teatro Pay Pay… cantautores y cantautoras que andaban entre el público, como Paula de Alba, otros que no como Fernando Lobo o Martínez Ares, a quienes identifico con Cádiz. Comenté sobre el escenario que la primera vez que me enamoré fue en una de las playas de Cádiz… Y ahí comenzó un diálogo, natural, divertido y muy surrealista entre Ismael, el público y un servidor. –“¿Ah sí? ¿Eso es verdad?, ¿Y dónde está ella ahora?”- me preguntaba Ismael: “Se fue a vivir hace poco una isla cerca de África”. “¿En serio?”- insistía él, “de verdad que te pasan unas cosas”.

Y entonces cuando quería retomar el hilo de la presentación y decirle a la ciudad presente que iba a cantar con Ismael una canción mía… “Tu risa en la Alameda” fue entonces cuando metí la pata del todo y dije: “Bueno, Córdoba… Perdón… Cádiz…”, - “Ya las cagao, macho. Esto ya no lo arreglas”… El público generoso y benévolo respondió con risas y aplausos antes de que empezáramos a cantar. “Bueno… Mejor me callo y canto…”.

No sin antes darle las gracias a Ismael por esos tres días siendo su invitado en los escenarios y comentar que este último concierto concluía una hermosa aventura por Andalucía. Y entonces cantamos.

Fue emocionante. Muy emocionante. Y tanto la recta final del concierto de Ismael como los bises nos desbordaron de emoción.

Al terminar el concierto además de Paula de Alba estaban Alvaro Rúiz y Cintia con su familia que vinieron a saludar a Ismael. A la salida del Teatro volvía a encontrarme con Jaime, que me presentó a su pareja, Encarni e hicimos el intento de quedar a tomar algo, lo que ocurre es que ya no nos quedaban más fuerzas para salir por Cádiz. 

Mientras Ismael firmaba algunos autógrafos y se hacía fotos me adelanté hasta el restaurante donde ya nos esperaban Néstor y Jacob y donde culminaría la noche entre chistes, anécdotas y haciendo repaso de estos tres día. Incluyendo mi lapsus sobre el escenario del Manuel de Falla.

Y al día siguiente la resaca emocional era aún más agradable. Nos despedimos en la parada de Taxis junto al hotel no sin antes darles las gracias a todos por haberme llevado con ellos en esta pequeña gira de conciertos. Escribí en Facebook: “Después de tres días intensos y hermosos acompañando a Ismael Serrano como invitado por los escenarios de Sevilla, Córdoba y Cádiz, y haber vivido la magia de estos conciertos entre bambalinas, camerinos, hoteles... ¿Cómo vuelve uno a la realidad? Gracias Ismael Serrano por dejarme formar parte de este sueño, muchas gracias Beto Garmendia, Javier Bergia, Jacob Sureda y en especial a Belén Rodrigo y a Néstor Lombardi, es un privilegio y un regalo gozar de vuestro cariño. Mil gracias por todo.”

Con Belén Rodrigo, Producción, Paraisos Desiertos.
Es de incalculable valor todo lo que me regaló Ismael en esos días. Nos queda mucho por compartir y espero tener tiempo suficiente para poder recompensarle por todo lo que ha hecho por mí. Me siento muy orgulloso y honrado de compartir con él esta hermosa amistad.

Emprendí un corto paseo hasta el coche. Estaba donde lo dejé, en la Avenida principal de Cádiz. Y desde allí rumbo a Sevilla, me quedaban por delante todavía días de vacaciones en Sevilla para disfrutar de mi hija y mi familia. De más lluvias. Y del descanso esta pasada Semana Santa.

Me quedan sólo algunos conciertos antes de retirarme durante un tiempo a componer y grabar el próximo disco:
  • El Corrillo en SALAMANCA,  el jueves 11 de Abril,
  • La Estación en SEVILLA, el sábado 18 de Mayo a las 19:00 (para poder ir al de Quique González y que no coincidan los dos conciertos) * Con Alfredo González.
  • La Santa Sebe en OVIEDO, el viernes 30 de Mayo. * Con Alfredo González.
  • Sala Galileo en MADRID, el miércoles 12 de Junio (con mi banda y un montón de buenos amigos de la canción,)
Espero que esta bitácora os haya gustado. Que hayáis disfrutado de las fotos que me hizo Beto Garmendía y que hizo un servidor. Y os haya emocionado como me emocionaron a mí estos días. Por supuesto, hubo mucho más pero dejadme que esos recuerdos que no están los guarde sólo para mí.

Hasta pronto...

Sobre el escenario del Gran Teatro, Córdoba.

PD: Si tienes alguna foto de esos tres días, me encantaría que me la enviaras a habitante@hotmail.com, muchas gracias.

7 comentarios:

jaime dijo...

Qué grandes momentos relatas, Manuel, y qué bueno abrazarte.

Gracias por tu cercanía. Nos vemos el 18 de mayo en "La Estación".

Joaquin dijo...

Emocionante...Un abrazo sureño

Lenore dijo...

...Y ahora ya soy, otro fan de John Boy

ANABELLA dijo...

Qué grande, conciertazos!!!! Gracias por regalarnos este minucioso relato de viaje! Besos!!!

Romano dijo...

Un abrazo hermano, mientras te escribo la emoción puede conmigo,,,
Sos un gran tipo, agradecido, cariñoso y con mucha memoria, que mas pedirte ??

Gracias por tu amistad Manuel

pd perdón por las emociones

jaime dijo...

Otro para ti, Joaquin, y para toda la buena gente que veo por aquí.

Camila dijo...

Mas alla de la cantidad de días siempre viajar vale la pena y por eso trato de conseguir la chance de recorrer distintos lugares cada vez que tengo la oportunidad. Por eso me interesa buscar la posibilidad de obtener Pasajes Baratos y de esta manera poder llegar a distintos lugares a modo de turismo pero siempre muy económico. Ojala que pueda lograrlo muy pronto porque tengo muchas ganas de conocer nuevos lugares