sábado, 24 de julio de 2010

LA BLANCURA DE LA BALLENA

Es posible que sea pasión de amigo, pero para mí, Rodolfo Serrano es uno de los grandes poetas de nuestro tiempo. Su poesía me emociona, y además, cuando hablo de ella y de sus libros no puedo evitar ese temblor de agua en mi garganta. Ya os digo, quizá me cueste ser imparcial, objetivo, cuando hablo de su obra o de los discos de su hijo Ismael. No lo no creo, dudo que aquello que me emociona tanto se aproxime lo más mínimo a lo malo. Para nada. No soy el mayor lector de poesía o de novela, pero he leído, y saboreo de parte a parte cada uno de los versos y los deshago en mi boca como si fueran los besos de una hermosa mujer. Perdonadme la cursilería. Pero es cierto. Dicen que la poesía sin emoción está destinada al olvido, y la poesía de Rodolfo está llena de emoción y de verdad.

Rodolfo Serrano acaba de publicar "La blancura de la ballena", un libro de poemas generoso, más de 180 páginas, está dedicado a su primer nieto, en una edición preciosa como lo fue su libro anterior "Al oeste hay apaches" (también publicado por Exlibris ediciones y Pequod). El cuadro de la portada es obra de su buen amigo pintor y también poeta Jerónimo Salinero, está inspirado en una de las obras que más marcaron a Rodolfo: Moby Dick de Herman Melville.

"La Blancura de la Ballena" nos habla del recuerdo de viejos amores, la nostalgia de la infancia, los bares (benditos bares y tavernas de Madrid), quizá del cansancio de los lunes y de sus achaques (¿Qué achaques, Rodolfo? Si eres más joven que yo), las resacas, los tesoros escondidos en cada uno de los rincones de la ciudad... Rodolfo es Ahab a bordo de la nave Pequod, navegando por Madrid y refugiándose en el Metro, observando miradas, cargado de su bolsa en la que seguramente llevará un montón de libros, su ordenador portátil, sus sueños...

Releo Moby Dick. Persigo la ballena
en el mar de este Madrid que sufre
la tormenta del siglo. No hay arpones
capaces de alcanzarla y de vencerla.


Entre mis poemas favoritos, que probablemente, para él no sean los mejores, se encuentran "Lluvia en Madrid" (Cae la lluvia en Madrid que tiene/la luz de aquellos ojos que un día se fueron/la huella de un amor lejano.Huele/a paja en el asfalto. Y la niñez regresa...) o "Madrugada con ellos" en la que el poeta nacido en Villamanta te habla de sus referentes que algunos ya son buenos amigos como Azaústre; también Ángel González, García Montero, Sthendal, Stevenson, Machado... Podrás encontrar la segunda parte de aquella "Carta al náufrago" que leyó Ismael en su gira en Peumayén, y a estas alturas sabrás también por qué Ismael se llamó Ismael, sí, también por Moby Dick, porque Ismael fue el único superviviente del naufragio de la Pequod, y posteriormente salvado por la Raquel. Y comprendes que Ismael lleva fuertes genes literarios heredados de su padre. Y que en este libro puedes encontrar el poema en que se inspiró Ismael "A mi nieto" para escribir la canción "Regalo para un primer cumpleaños" de su último disco "Acuérdate de vivir". Bendita familia cargada de talento.

El libro comienza con un maravilloso prólogo escrito por el cantautor extremeño Pablo Guerrero, al que también nombra en sus poemas (Y no sé qué decirte. Ayer hubo tormenta./Confía en que se laven, como Pablo cantó,/las plazas y las almas.Y será nuestra casa/esa bendita casa donde habitan los sueños./como Pablo cantó.)

Porque el amor no fue lo que creímos
y las noches de pasión
fueron dos cuerpos,
sudorosos y hambrientos
en la cama
cansados de luchar contra los vientos


Otros que leo y que releo: "Muchas noches vienes a mi cama" (Ya no recuerdo apenas la forma de tu vientre./Pero sí guardo intacto/el calor de tu sexo/uniéndose a mi cuerpo, convirtiendo en eterno/ese breve instante en que morías conmigo.), y nuevamente se me cristalizan los ojos cuando Rodolfo habla de su niñez, de la posguerra y de su padre, tal y como ocurrió en el poema "Emisión de Radio Pirenáica".

A veces me quedo mirando a Rodolfo cuando estamos tomando café o un Gin Tonic en alguno de sus bares predilectos de La Latina y me enorgullece estar con él, escucharle, ser su amigo, es casi tan valioso como tener entre tus manos estos poemas y saborearlos una tarde de domingo. A mí me vacía de soledades y me traslada, rememoro aquel amor que también moría conmigo en la habitación de algún Hotel en alguna ciudad perdida.

Deja lo que estés leyendo, espero que no sea alguna novela infame de moda, esos libros gruesos con el título enorme del autor en la portada y que te han dicho que te bebes en dos días... Te aconsejo que busques más allá, y te hagas urgentemente con un ejemplar de "La blancura de la ballena" y después dime que ha merecido la pena vivir en ese libro de poemas. Podrás encontrarlo en la Librería Méndez (www.libreriamendez.com, calle Mayor 18, Madrid), por ejemplo, te tratarán bien, quizá hasta te encuentres al autor buscando más libros que echarse a la bolsa. Y si no puedes acercarte hasta allí puedes comprarlo aquí:

http://www.popularlibros.com/libros/la-blancura-de-la-ballena/375565/978-84-92848-09-6

Quizá de todos los poemas que contiene, entre todos los hermosos poemas que hay en "La Blancura de la ballena", me quedo con "Pienso en ti" del que quiero extraer otro fragmento:

Pienso en ti muchas noches, en los días
en que el amor venía como un perro sin dueño.
Cuando el asombro era tu pecho descubierto,
la tibieza olorosa de un verano en mis dedos.


Ya te digo, quizá sea pasión de amigo, y que el cariño me pueda en esta crítica que no es crítica, porque quién soy yo para hablar de estos temas, apenas soy un pobre aprendiz de poesía, pero te puedo asegurar que me han emocionado cada uno de estos versos y vuelvo a ellos y los reviso con delicadeza y orgullo, los recibo y me reconfortan como un cálido abrazo.

Para mí, Rodolfo Serrano, es uno de los grandes poetas de mi tiempo, y quizá aún tú no lo hayas comprobado con tus propios ojos, con todos tus sentidos, pero lo que escribe Rodolfo deja huella, te marca y te influye inevitablemente.

Me gusta caminar con él, de vuelta de La Latina, escucharle camino al Metro en Sol, tomar nota de sus buenos consejos y que él antes de marcharse me diga echándose al hombro su bolsa cotidiana: "Nos vemos el viernes que viene"

Gracias por todo, amigo.

Rodolfo Serrano y yo, el pasado mes de julio en Córdoba.

Posdata:
El sábado pasado estuve a punto de publicar esta reseña, y "cosas de internet", de pronto Internet Explorer se cerró y creí haber perdido todo lo que había escrito. Así que de la rabia, agarré mi guitarra con premura y musiqué mi poema favorito de este libro, que como indico en esta reseña es "Pienso en ti", después esa misma noche la estrené ante el público del Libertad 8 contando todo lo que había pasado.

Hoy lunes me he he dado cuenta al volver a a mi Blog que se había guardado toda la información como borrador, bendito internet... Nada se ha perdido.

6 comentarios:

VICTOR ALFARO dijo...

Al oeste hay apaches lo compré en Fuentetaja, frente a la radio, y fui feliz saliendo por la puerta con el libro ante mis manos. Además es un libro que he dejado a la gente que más quiero y me han devuelto con una sonrisa de oreja a oreja (mi abuelo, mi tío, mi novia, mi mejor amigo... todos lo han disfrutado tanto como yo.)
El pasado viernes, después de hablar contigo del libro, me acerqué a Fuentetaja, pero no lo tenían. De hoy no pasa que me acerque a la calle Mayor 18.
Un abrazo Manuel!

Rodolfo Serrano dijo...

Joder, manuel. Me has dejado, de verdad, sin palabras. Qué puedo decir, tío. Salvo que tú si que eres un amigo. Me haces feliz musicando un poiema mío. Dios, cuánto daría por oirlo. Pero el sábado... ya sabes...
Un beso muy fuerte, tío.

Eve dijo...

Me encantan las críticas subjetivas y la emoción con la que escribes.

Devoro libros desde chica pero siempre me he negado a leer poesía... (no tengo ninguna buena razón) pero quiero este libro. Y lo leeré. Y lo reeleré. Y después te contaré... y seguro que te agradeceré la recomendación.

K@ri.- dijo...

provocaste el deseo de volver a leer a Rodolfo, ya no se cuantas veces lei y relei Al oeste hay apaches!
lamento en este punto vivir del otro lado del oceano... pero pronto viajan amigos desde vigo a buenos aires... ojala corra la suerte de mi lado y pueda tener la blancura de la ballena en mis manos!

un abrazo Manuel.

LoreVero dijo...

Yo no soy su amiga, "..pero para mí, Rodolfo Serrano es uno de los grandes poetas de nuestro tiempo. Su poesía me emociona, y además, cuando hablo de ella y de sus libros no puedo evitar ese temblor de agua en mi garganta"..Ya ves te robo las palabras porque el sentimiento es identico,el lunes solo tiene un lado positivo, y es encontrar las poesias que Rodolfo publica en su blog y que instantaneamente se transforman en "Caricias para mi Alma"...
K@ri(quien casualmente me antecede en el comentario) me ha prestado "AL oeste hay Apaches" y en una de las peores noches de guardia cuidando a mi papa en el hospital, me he dejado acariciar por cada palabra, y ha sido "sanador para mi"...COmparto el lamento de K@ri, y el no tener "a mano" esos libros...
Por Rodolfo te descubri, y tu tambien eres una "medicina natural".
Y ya lo dijo Roolfo...las palabras estan que lindo seria que tu melodia y voz la hagan oir...
Un Abrazo Manuel...desde Argentina, esperando algun dia tambien cantes aqui!!!!!!

Arcangel sureño dijo...

Manuel si Rodolfo tiene eso de dejarme sin aire cuando lo leo. Voy a ver si por estos lares consigo el libro. Seguro que si! Gracias por la recomendación despues de leerlo los lunes puntualmente dan muchisimas ganas de comprar sus libros.

Hasta Pronto

Gaby